Nostalgia y emociones por el futbol americano NFL

Desde hace mucho tiempo que no estaba completamente solo viendo un partido de fútbol americano, como saben soy fanático del mejor equipo del mundo, aunque suene chovinista, de los Vaqueros de Dallas, afecto que decidí tomar desde aquel día, en que mi padre llegó a casa con un casco gris y con un logotipo muy común, una estrella.

En mis primeros cinco años sólo quería jugar con mi casco, me creí astronauta, llegando los años noventa, digamos que 92 aprox, decidí ver por primera vez un súper bowl, espectáculo de otro, nivel. Tuve muchas dudas sobre el contenido de dicho evento deportivo; mismo que fueron aclaradas por la televisión y la explicación de mi papá.

Desde ese año 1992, no me pierdo un solo partido de súper bowl y, que mejor momento fue cuando tuve la oportunidad de ver los dos últimos Vince Lombardi (trofeo del súper bowl) que ganará mi amada estrella solitaria. Desde 1997, año después del último título de Cruz Azul. Los Vaqueros de Dallas no han vuelto a dicha estancia provocando una profunda crisis deportiva, misma que incluyen pésimas contrataciones de jugadores, entrenadores y una inminente intromisión de Jerry Jones, dueño del equipo más caro en valor monetario del mundo, de acuerdo a la revista Forbes.

Al principio de éste escrito, había manifestado que tenía mucho tiempo que no veía un partido de americano sólo, ayer decidí ver la mayoría de los juegos de americano, sin embargo, esperé ansioso por ver a Dak Prescott, Elliott, Cooper, Witten, Gallup y Cobb; todos jugadores de los Vaqueros, enfrentándose a uno de los equipos que marcaron una época después de 1997, los Empacadores de Green Bay, equipo cuatro veces campeón de la NFL.

Tres de los cuatro títulos, son de la mano del miembro al salón de la fama, Brett Favre y uno con Aarón Rodgers, y del mismo Rodgers, puedo decir que es un jugador muy sorprendente, incluso podría llegar a pensar que es mejor que el mismo Tom Brady. Argumento esto con base en los siguiente, la fortaleza mental que tiene Aarón, una vez que colapsa la bolsa de protección, se busca dar el tiempo, para encontrar a su objetivo, también es un mariscal de campo, que todavía corre más de 10 yardas a pesar de los años (33). Edad en la que muchos quarterbacks solo llegan a avanzar un par de yardas, Rodgers tiene esa brillantez mental, muy parecida a Dan Marino.

Regreso a la emoción de mi partido, al principio me percaté de la magia anteriormente mencionada de Rodgers, llevándome a una tristeza porque no era posible que un equipo estelífero, conjunto con muchas estrellas no logrará anotar. Al llegar al medio tiempo el marcador de 28-0, a favor de Empacadores.

Provocó que me sintiera desilusionado de Dallas, provocando que saliera a comprar una bola de helado, para hacer un poco más dulce mi amargura deportiva. Al llegar a la nevería me sentí emocionado de ver cada una de las cajas de helado, me ponía indeciso y contento, la primera porque no me decidía que sabor y la segunda soy amante del helado; al decidir el sabor del helado, le indico al despachador e inmediatamente comienza a llenar el funderelele, artefacto que sirve para servir las bolas de helado; del producto solicitado.

Tras haber consumado la transacción regresó a casa a ver, la segunda mitad del partido; que soy honesto creí que terminaría peor, sin embargo, los Vaqueros empezaron a carburar y a acortar el marcador, la remontada parecía que llegaba a falta de 1minuto con 40 segundos, pero, los pies de Bren Maher, pateado joven que llegó a sustituir a Dan Bayle, terminarían con toda ilusión.

 

Una vez concluido el partido, me pasé a editar unos videos, y me quedé pensando en la enjundia con la que Dallas afrontó la segunda mitad del enfrentamiento, y en breves lapsos también en lo tibios que salieron al principio, Dallas fue culpable de la derrota gracias a los 10 castigos y más de 100 penalizadas.

A su vez, Prescott y toda la comunidad vaquera se quedó como el perro de las dos tortas, sin dar poder remontar la ventaja de 28 y sin poder vencer a Green Bay, “la vida en muchas ocasiones está en constante cambio”, y al ver la película de Guasón, de Todd Phillips, puedo tratar de entender a cada uno de los fanáticos que constantemente sonríen a la vida, sin importar la cara que nos dé, escuchando el soundtrack de Guasón, los dejo y nos leemos en la próxima De Zurda.

 


Alberto Espinosa

Periodista, fanatico de contar historias que generan interaccion De zurda en la cancha y con la redaccion @TeamFINDEN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

myo deporte

GRATIS
VER