Resulta curioso cómo, a veces, una cosa nos lleva a otra. Tal vez algunos de ustedes hayan visto la película El graduado, de 1967, protagonizada por Dustin Hoffman, dirigida por Mike Nichols e inspirada en la novela del mismo nombre.

En la trama, Benjamin Braddock (Hoffman), un joven recién egresado de la universidad, tiene un amorío con una vieja amiga de sus padres, la señora Robinson, interpretada por Anne Bancroft. Después de mantener su relación en secreto por un tiempo, Benjamin conoce a Elaine, hija de la señora Robinson, quien le prohíbe involucrarse sentimentalmente con ella. Esto provoca que, aunque Benjamin se siente atraído por la chica, tenga que desairarla groseramente, lo que desencadena una serie de sucesos que desembocan en el final de la cinta y que no pienso arruinarles.

Pero El graduado no sólo destaca por estar considerado un clásico de la cinematografía, sino también por su banda sonora, que incluye dos canciones emblemáticas del dúo estadounidense Simon & Garfunkel. Una es The sound of silence; la otra es Mrs. Robinson, en cuya letra se menciona al gran Joe DiMaggio, histórico beisbolista de los Yankees de Nueva York, novena de las Grandes Ligas, desde mediados de los años 30 y hasta 1951.

DiMaggio ganó nueve Series Mundiales con los Bombarderos del Bronx y es uno de los mejores jonroneros de todos los tiempos, además de haber ganado el MVP en tres ocasiones y participado en trece Juegos de Estrellas de las Ligas Mayores. Asimismo, es de sobra conocido que se casó con la actriz Marilyn Monroe y que, a la muerte de ésta, aunque se habían divorciado tiempo atrás, no dejaba de enviar periódicamente a su tumba un ramo de rosas.

En las últimas líneas de la canción “Mrs. Robinson” podemos escuchar: “Where have you gone, Joe DiMaggio? Our nation turns its lonely eyes to you” (¿A dónde has ido, Joe DiMaggio? Nuestra nación vuelve sus ojos solitarios hacia ti). Y también: “What’s that you say, Mrs. Robinson? Jolting Joe has left and gone away” (¿Qué dice usted, señora Robinson? Jolting Joe se ha ido muy lejos).

Paul Simon, autor de esta canción, es un gran aficionado al beisbol, por lo que la mención de DiMaggio en la letra no es extraña. Sin embargo, el más grande ídolo del intérprete es el también pelotero Mickey Mantle; entonces, ¿por qué se incluye al primero en “Mrs. Robinson” y no al segundo? Porque el nombre “Joe DiMaggio” encaja mejor con la cadencia de la melodía, según explicó alguna vez el compositor.

Cierta vez, el músico y Jolting Joe coincidieron en un restaurante y conversaron. DiMaggio siempre tuvo curiosidad de saber por qué Simon afirmaba en su canción que él se había ausentado. “Yo estoy presente. He estado haciendo muchas cosas. Nunca me he ido”. Paul le contestó que él lo había considerado un héroe para la gente y que en esta época los héroes escasean, respuesta con la que DiMaggio se sintió satisfecho.

Finalmente, tras la muerte de DiMaggio, en 1999, Paul Simon interpretó Mrs. Robinson ese mismo año en el Yankee Stadium en un homenaje en memoria del inmortal pelotero, que es una muestra más de cómo los grandes deportistas se convierten en íconos culturales, en este caso, en una curiosa combinación entre cine y música.

Hasta la próxima.


Jose Alejandro Carro Sanchez

Apasionado del deporte y la literatura. Relato historias de la relación de ambos con la cultura general.

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