Los momentos psicológicos en un partido/Análisis del México vs Chile desde una perspectiva psicológica.

No cabe duda que con la llegada de un nuevo DT. en la selección mexicana se vendrán tiempos de muchos cambios, mismos, que serán progresivos y no inmediatos. Parte fundamental de este proceso que se comienza con el DT Gerardo Martino, es el proceso de adaptación de los jugadores al juego táctico que se propondrá. 

Ayer pudimos observar la primer presentación de esta nueva era con Gerardo Martino, con solo 5 días de trabajo con los jugadores, demostró una idea diferente, idea que sugiere un control del partido, buen trato de la pelota pero sobretodo, y como mencionó en conferencia de prensa durante la semana, el objetivo principal será “aprender a ganar los partidos”.

No obstante, durante el partido, y como es de índole natural al solo tener 5 días de trabajo, los errores de la selección aún son muy evidentes y reiterativos, como lo es en jugadas a balón parado, donde desde hace ya algún tiempo y procesos se ha presentado esta falla, nos marcan muchos goles y sin embargo, no se ha resuelto. 

Por lo anterior mencionado y para aquellos que tuvieron la oportunidad de ver el partido, queda claro que el partido no fue ni de cerca el mejor de la selección mexicana, a pesar de haber sacado un triunfo importante y demostrar aspectos positivos que dan esperanza a que en la era Martino haya muchas alegrías.

El partido comenzó con intensidad y se mantuvo así los 90 minutos. Por su parte, la selección mexicana comenzó los primeros 10 minutos del trámite tratando de mantener la posesión del balón y buscando llegar al arco rival pero se fue diluyendo poco a poco al pasar el trámite, cediendo así la posesión a la selección chilena, de lo cual podríamos hablar de un patrón conductual de la selección, pues como hemos observado a través de los años y procesos, independientemente del DT, si se trata de un partido amistoso u oficial, la selección tiende a iniciar de excelente forma los partidos y disminuir el ritmo durante el mismo, presentando momentos complicados de adaptación al juego durante los 20-40 minutos, lo cual ayer durante el juego volvió a suceder, teniendo pequeños destellos de jugadas individuales y logrando volver a equilibrar el partido en cuanto a la posesión de balón. 

Al iniciar el segundo tiempo, el juego continuó de la misma forma, con mucha intensidad y ambos equipos tratando de generar ventaja en el marcador.

No fue si no hasta el minuto 52 que el marcador se abrió con un gol vía penalti de Raúl Jiménez, fue ahí donde se presentaron los dos primeros momentos fundamentales psicológicos del partido. El primero de ellos fue la falta cometida por el jugador chileno al mexicano para que se marcara el penalti, al suceder ello, se sabía qué hay, como siempre un 50-50 de probabilidad de que sea o no gol, es ahí donde comienza el segundo momento, pues a partir de lo que sucediera el momento psicológico pasaría a manos de quien tuviera el resultado positivo del penal, el cual fue acertado y, por ende, el momento perteneció a la selección mexicana que a partir de ello comenzaron a presentar mayor confianza durante la elaboración de las jugadas y llegadas al arco rival. Haciendo un paréntesis, cabe destacar que en primera instancia, si la selección mexicana hubiera fallado el penal, el momento hubiera sido de la selección chilena, tomando a partir de ello, confianza y fuerza para continuar el partido y teniendo la selección mexicana un momento de frustración tras un error y el no poder aprovechar una oportunidad de irse arriba en el marcador; aunado a ello, la historia más reciente del 7-0 de Chile sobre México en la copa América, reaparecería en la mente de los jugadores y los fantasmas pudieran haberse presentado. Es ahí donde la resilencia tendría que presentarse y hacer su labor con la selección mexicana. 

Continuó el juego, y al minuto 64 la selección mexicana anotó el segundo tanto de la noche, gol que tuvo un efecto psicológico muy marcado en la selección chilena, pues un minuto después tras un error defensivo y de concentración (derivado del gol) de la selección chilena, cayó el tercer gol de México. Pero ¿Qué sucedió después si México manejaba el marcador y el momento psicológico? La respuesta pudiera parecer simple, pero lo sucedido es que la selección generó exceso de confianza y comenzó a pensar en una “revancha” de aquel 7-0 anteriormente mencionado, teniendo lml consecuencias, la desconcentración del partido y ausencia del mismo ya que comenzaron a pensar en otro evento, desligándose el momento del partido , por lo que comenzaron a ceder el balón e incluso minutos después cayó el primer tanto de Chile poniendo el marcador 3-1 a favor de la selección mexicana. 

El partido concluyó 3-1 a favor de la selección mexicana pero los últimos minutos, la selección, presentó mucha dificultad para volver a concentrarse en el juego, aumentando las faltas contra los jugadores chilenos y teniendo muy poca posesión del balón. 


Eduardo Maldonado

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