Futbol, literatura y religión: el origen del San Lorenzo

Resulta curioso cómo cosas tan distintas como la religión y el deporte pueden coincidir, cómo una actividad para muchos tan trivial como el futbol, en este caso, puede equipararse (guardando las debidas proporciones y con todo respeto) a la religión: ambos ámbitos de la vida congregan a millones de personas en una hermandad basada en la fe: en el caso de la religión, en un ser supremo; en el del futbol, en el apoyo incondicional a un equipo. No en balde la crónica deportiva con frecuencia se refiere a los estadios como templos del futbol.

Tenemos también el caso del papa Francisco, cuya afición por el futbol es conocida de todos. Recientemente, una fundación creada por el pontífice le otorgó a Lionel Messi un reconocimiento: una humilde pelota de trapo que representa valores como el esfuerzo, la solidaridad, la honestidad, el respeto y el trabajo en equipo.

Y religión y deporte conviven nuevamente en una pieza literaria que quiero recomendarles. Se trata del cuento “Amanecer de un día sagrado”, del escritor argentino Eduardo Goldman. Este cuento nos presenta con humor el origen de uno de los equipos más populares del futbol pampero, el San Lorenzo de Almagro, escuadra favorita del papa Francisco.

Ésta es la historia del cura Lorenzo Massa, personaje real que fue clave para la fundación de ese club, que lleva su nombre a manera de homenaje por la encomiable labor que este religioso emprendió para alejar de los peligros y vicios de la calle a los niños del barrio de Almagro, en Buenos Aires, y la mejor manera que el sacerdote encontró para lograrlo fue el deporte.

En la trama del cuento, el padre Lorenzo es impulsado a entrar al patio de una humilde casa por una misteriosa voz que resulta ser la del mismísimo Dios, quien, en su clásica representación bíblica como zarza ardiendo, le encomienda al religioso, como alguna vez lo hizo con Noé y Moisés, aunque con propósitos muy distintos, una importante misión: salvar al futbol del peligro en que lo ha puesto Satanás y, para tal efecto, crear un equipo que prodigue admiración y goles alrededor del mundo.

Eduardo Goldman es un escritor que ha publicado novelas como Ni siquiera nos queda París y Como perro que aúlla en la oscuridad, además de libros de humor como Todo lo que usted siempre creyó saber acerca del sexo (y en realidad no sabía ni medio) y Ni loco vuelvo a ser presidente. “Amanecer de un día sagrado” aún no ha sido incluido por el autor en ningún libro, pero pueden encontrarlo en el blog literario A 4 Manos (http://guerraa4manos.com/cuentos-del-conde/2019/07/amanecer-de-un-dia-sagrado/).

Es así como el texto de Goldman, además de hacernos disfrutar con su prosa pulida y divertida, demuestra que temas tan distintos como religión y futbol tienen puntos de encuentro, como la fundación del San Lorenzo a raíz de la extraordinaria labor de un sacerdote, la afición del papa Francisco hacia ese equipo y la fraternidad que los seres humanos podemos alcanzar a través del deporte.

Hasta la próxima.


Jose Alejandro Carro Sanchez

Apasionado del deporte y la literatura. Relato historias de la relación de ambos con la cultura general.

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