El deporte, muchas veces, constituye una metáfora de la vida. En él vemos ejemplos de lucha contra la adversidad, las contrariedades. En diversas ocasiones, los atletas no sólo enfrentan a su rival, sino a un entorno que les presenta dificultades que parecen insalvables, como también ocurre con nuestra vida cotidiana, donde debemos afrontar factores que se oponen a nuestros propósitos.

En el día a día o en una cancha, la vida es un permanente nadar a contracorriente que puede acabar con nosotros o hacernos más fuertes. Esto se ilustra perfectamente en el cuento El futbol y la vida, del escritor español Martín Casariego (1962). Este relato nos narra la historia del enfrentamiento decisivo entre dos equipos con objetivos opuestos: uno busca ascender a la siguiente división; el otro trata de no descender. El partido se jugará en la cancha del segundo conjunto. Todo apunta a que el visitante, por su buen futbol, obtendrá la victoria.

No obstante, las cosas no les pintan bien: les cortan el agua en su vestidor, el árbitro es amenazado por los hinchas para que pite a favor de los locales, los rivales los patean impunemente, les arrojan objetos desde la tribuna y los ofenden…

Para su fortuna, pese a todas las adversidades, consiguen mantener el cero. Cuando por fin logran abrir el marcador, ante el reclamo de los locales y las amenazas de su fiera afición, el árbitro anula injustamente el tanto por fuera de lugar y expulsa al anotador por protestar. El panorama para los visitantes no puede ser más oscuro, sobre todo cuando el silbante marca penalti a favor de los locales tras una falta inexistente. Después de convertir el gol, el resto del partido es una pesadilla para la visita: los rivales ensucian el juego, los recogebalones hacen tiempo, los aficionados esconden la pelota cuando se va a la tribuna, los locales fingen faltas… Al final, éstos ganan y evitan el descenso ante la frustración de sus contrarios.

En el final del relato, que no les contaré, se encuentra la lección de esta historia: tanto en el futbol como en la vida habrá adversidades que no podemos evadir, pero está en nosotros enfrentarlas aun con el riesgo de que nos superen o rendirnos y estar frustrados por el resto de nuestra existencia. Tanto en la cancha como fuera de ella nos encontraremos con gente que nos meterá el pie sin que el árbitro pite a nuestro favor, pero debemos estar listos para superar las adversidades y triunfar a pesar de ellas, si injustamente nos marcan un penalti en contra o nos anulan goles. Hay que estar preparados no sólo para jugar contra el rival, sino también contra el árbitro y el público, contra la injusticia y la envidia; en suma, contra la vida misma.

Pueden encontrar este relato en el libro Cuentos de futbol 2 y aprender una valiosa lección que no sólo resulta útil para el deporte, sino, en general, para nuestra existencia.

Hasta la próxima.


Jose Alejandro Carro Sanchez

Apasionado del deporte y la literatura. Relato historias de la relación de ambos con la cultura general.
Jose Alejandro Carro Sanchez

Jose Alejandro Carro Sanchez

Apasionado del deporte y la literatura. Relato historias de la relación de ambos con la cultura general.

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