Deporte y literatura: un cuento de futbol

Estamos habituados a vivir las historias del deporte desde el punto de vista de sus protagonistas, a que ellos narren sus triunfos y derrotas, pero, la mayoría de las veces, olvidamos que los héroes de la cancha, la pista o la alberca también tienen familia, seres cercanos que igualmente gozan y sufren con el acontecer de eventos que se suceden en la práctica de una determina disciplina deportiva.

Y esa perspectiva desde fuera de la cancha (tan valiosa como la que se tiene dentro del terreno de juego) es la que se presenta en el cuento El mejor, de la escritora española Josefina R. Aldecoa (1926-2011). En él se cuenta la historia de Baldo, un joven y talentoso futbolista recién convocado a la selección de su país, la Furia Roja. Pero resulta que quien nos habla de la infancia y circunstancias del jugador es su abuela paterna, quien es entrevistada por un reportero que busca averiguar hasta los detalles más íntimos de la nueva estrella del balompié hispano.

De esta forma nos enteramos, en voz de la mujer, de que fue ella quien le compró al nieto su primer balón, de que su madre (una enfermera) siempre se opuso a que Baldo se dedicara al futbol (ella hubiera preferido que su hijo estudiara medicina), de que el padre nunca dijo nada ante el gusto por este deporte de su vástago, de que el difunto abuelo habría estado orgulloso por el éxito del nieto (el señor incluso aparece en una vieja fotografía junto a la Saeta Rubia, Alfredo Di Stéfano, legendario futbolista del Real Madrid) e incluso de cómo fue que su hijo y su nuera se conocieron.

Aunque la abuela de Baldo no sabe nada de futbol ni nunca se ha interesado por entenderlo, le confiesa al reportero el sufrimiento que experimenta ante las lesiones de su nieto cuando los rivales lo patean, así como su alegría ante sus goles. Cuando evoca el gusto de su esposo por el balompié, reproduce algunas de sus palabras, con las que muchos aficionados seguramente concuerdan: mientras dura un partido, todos los problemas se olvidan.

La mujer también dice una gran verdad en la entrevista: los futbolistas son reyes de su pequeño mundo. Pero también está consciente de que la carrera de estos deportistas es corta, por lo que deben prepararse académicamente para después de su retiro.

Josefina R. Aldecoa, además de escribir, también se dedicó a la enseñanza. Cultivó el cuento, la novela y el ensayo. De este último género, publicó Confesiones de una abuela (1998), obra en la que aborda la relación con su nieto, lo cual podría explicar el origen del cuento que comentamos en esta ocasión. Pueden encontrar “El mejor” en el libro Cuentos de futbol 2 (1998), compilado por el exfutbolista y comentarista argentino Jorge Valdano, y disfrutar de una narración que nos habla del balompié desde la visión de alguien ajeno a él pero ligado indirectamente a través de un lazo familiar, lo cual también resulta muy interesante.

Hasta la próxima.


Jose Alejandro Carro Sanchez

Apasionado del deporte y la literatura. Relato historias de la relación de ambos con la cultura general.

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